Con mucha frecuencia (más de la que quisiera) tengo insomnio, por esto, por aquello o sin razón aparente duermo poco, pero siempre al despertar tengo la sensación de haber estado soñando, generalmente recuerdo imágenes sin relación evidente que durante el transcurso del día se desvanecen de mi memoria, pero otras pocas veces, las escenas se entrelazan para terminar en una historia más o menos completa.
Se dice que todos soñamos todos los días, que es un hecho científico. Seguramente sí, sin embargo me tomo el atrevimiento de decir que hace 2 o 3 semanas no sueño (o por lo menos, para ser más correcta, no recuerdo haber estado soñando), y hace 2 o 3 semanas no tengo insomnios… hasta ayer.
Ayer no podía dormir, iba de un lado a otro de la cama sin conciliar el sueño y de repente todo se puso muy, muy oscuro, de esas oscuridades en las que es difícil distinguir si tienes los ojos abierto o cerrados, al siguiente momento ya estaba soñando…
Me encontraba en mi habitación, pensando, mirando llover y a pesar de que la ventana estaba cerrada podía sentir las gotas de agua en la cara. Entonces cerré los ojos para concentrarme en el frío de la lluvia y soñé.
Soñé que la casa en la que vivía eran dos casas, en una de ellas vivíamos solamente yo y mi futuro gato, Ío. Un gato grande, atigrado, con ojos azules como el cielo y bigotón. Me quería y yo a él.
En la otra casa vivía con otras personas que me querían y yo a ellas, no recuerdo con cuántas ni quienes, pero sí que escondían algo de Ío, por eso no podía llevarlo allá. Tenía sentimientos ambivalentes, felicidad por estar con los otros, pero angustia por dejar solo al gato. Mi deseo era que personas, gatos y lo que sea que estuviera bajo vigilancia pudiéramos convivir juntos.
De repente abrí los ojos, vi el cielo gris, la ventana estaba mojada y abierta, ya no llovía. La oscuridad muy, muy oscura regresó de improviso. Respiré profundo y al abrir nuevamente los ojos (o al desvanecerse la oscuridad) miré el reloj y me di cuenta que en dos minutos sonaría la alarma del despertador.
El despertador sonó, y recordando mi sueño me preguntaba ¿qué extrañaría más: soñar o dormir la noche completa?
PD Pensaba ilustrar el post con la imagen de un gato parecido al de mi sueño, pero prefiero que Ío se quede en mi memoria hasta que exista en esta dimensión.
Cuando la Luna alumbra al callejón
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lunes, 7 de julio de 2008
viernes, 18 de abril de 2008
Reflexiones en drogas
Los efectos de la anestesia provocan experiencias raras, y esta última vez por ser más extraña que la anterior merece un espacio en este blog ;) ya anunciaron la tercera llamada, ¿listos?
El cóctel de químicos comienza a hacer su trabajo, siento que me vacío de toda sensación y sentimiento, no hay nada dentro de mí. Entiendo que a mi alrededor hay cosas y personas pero todo carece de contexto, incluso yo; solamente somos cosas y personas sin ningún propósito más que el de existir en algún momento y en algún lugar. Imaginen la frontera entre la conciencia y la inconciencia como una línea, pues ahí estoy, de pie justo en esa línea.
De pronto las luces se vuelven algo más intensas, palabras, sin sentido aparente, van y vienen, mientas las escucho una idea se gesta en mi mente, mejor dicho, una pregunta toma forma: “¿qué tanto influye el nombre de alguien en su personalidad?” Y así inicia
¿Si tuviera un nombre distinto sería una persona distinta?, si mi nombre fuera más tierno, algo así como Rosita Fresita, ¿sería más tierna también?… mmmh… a ver, los demás al conocer mi nombre iniciarían tratándome delicadamente, como se trata a una Rosita Fresita, entonces podrían pasar dos cosas: aceptar y acostumbrarme a ese trato u odiarlo y presentarme con otro nombre, tal vez como Frosa.
[Fragmento incomprensible, aún para mi]
Entonces la personalidad está definida por las circunstancias y momentos vividos, pero el nombre es una de esas circunstancias ¿no?, tu nombre es elegido por tus padres, en función primordial de si eres hombre o mujer.
¿Qué pasaría si hubiera sido varón?, ¿Qué nombre llevaría? Existen muchos nombres masculinos que me gustan, no tantos femeninos. Me gustaría Omar, Ulises, Uriel o Zeus.
Si cambiara mi nombre ¿cuál elegiría?
[Fragmento vacío, ignoro por cuánto tiempo]
Agyness. Sí, igual que el de la modelo, se escribe con estilo y se pronuncia todavía con más. Es un buen nombre para mí. ¿Qué dirían quienes me conocen si les dijera “ahora mi nombre es Agyness”?, Algunos ’cool, buena onda’, otros ’es lo más loco que pudiste haber hecho’ y el resto no diría nada sin embargo pensaría que fue la peor idea jamás planeada, seguro.
Pero ¿Agyness qué? Los apellidos deben combinar con el nombre, aunque los nombres completos tampoco deberían sonar tan “perfectamente” combinados como Flor Silvestre del Campo. ¿Qué tal: Agyness Fibonacci Gauss? Jeje, entonces correría el riesgo de detestar a las Matemáticas… Tal vez, si ese hubiera sido mi nombre desde el principio, pero no pasaría tal cosa si lo cambiara ahora, no podría detestar lo que representa lo más bello de este mundo, “el idioma de la naturaleza”, todo está lleno de exactitud matemática, ahí están la proporción áurea, los fractales y hasta la teoría del caos tiene principios matemáticos…
Alguien pasa junto a mi, algo dice, no le entiendo muy bien pero tiene que ver con oxígeno, sangre y que esos apellidos que seleccioné suenan muy pretenciosos. Tiene razón, después de todo todos estos doctores se llaman por sus apellidos, los del Dr. B son muy poco comunes y difíciles de pronunciar, la primera vez que me llamó a la oficina la recepcionista me lo comunicó diciendo “te llama el doctor Brocha?” ¡Je!, brocha… A mis gatos no pareció importarles mucho el nombre que les puse, todos se mostraron conformes, ¿Puente?, no a ninguno lo nombré Puente, pero he pensado que al siguiente que adopte lo bautizaré como Ío, ¿piernas?, ¿qué clase de nombre es ese?, ah! Que intente mover las piernas…
Abajo el telón.
Nota de la autora:
No me culpen por lo inconcluso y sin sentido de mi reflexión, continuaron leyendo aún después de mi advertencia sobre los influjos de la anestesia ;)
El cóctel de químicos comienza a hacer su trabajo, siento que me vacío de toda sensación y sentimiento, no hay nada dentro de mí. Entiendo que a mi alrededor hay cosas y personas pero todo carece de contexto, incluso yo; solamente somos cosas y personas sin ningún propósito más que el de existir en algún momento y en algún lugar. Imaginen la frontera entre la conciencia y la inconciencia como una línea, pues ahí estoy, de pie justo en esa línea.
De pronto las luces se vuelven algo más intensas, palabras, sin sentido aparente, van y vienen, mientas las escucho una idea se gesta en mi mente, mejor dicho, una pregunta toma forma: “¿qué tanto influye el nombre de alguien en su personalidad?” Y así inicia
¿Si tuviera un nombre distinto sería una persona distinta?, si mi nombre fuera más tierno, algo así como Rosita Fresita, ¿sería más tierna también?… mmmh… a ver, los demás al conocer mi nombre iniciarían tratándome delicadamente, como se trata a una Rosita Fresita, entonces podrían pasar dos cosas: aceptar y acostumbrarme a ese trato u odiarlo y presentarme con otro nombre, tal vez como Frosa.
[Fragmento incomprensible, aún para mi]
Entonces la personalidad está definida por las circunstancias y momentos vividos, pero el nombre es una de esas circunstancias ¿no?, tu nombre es elegido por tus padres, en función primordial de si eres hombre o mujer.
¿Qué pasaría si hubiera sido varón?, ¿Qué nombre llevaría? Existen muchos nombres masculinos que me gustan, no tantos femeninos. Me gustaría Omar, Ulises, Uriel o Zeus.
Si cambiara mi nombre ¿cuál elegiría?
[Fragmento vacío, ignoro por cuánto tiempo]
Agyness. Sí, igual que el de la modelo, se escribe con estilo y se pronuncia todavía con más. Es un buen nombre para mí. ¿Qué dirían quienes me conocen si les dijera “ahora mi nombre es Agyness”?, Algunos ’cool, buena onda’, otros ’es lo más loco que pudiste haber hecho’ y el resto no diría nada sin embargo pensaría que fue la peor idea jamás planeada, seguro.
Pero ¿Agyness qué? Los apellidos deben combinar con el nombre, aunque los nombres completos tampoco deberían sonar tan “perfectamente” combinados como Flor Silvestre del Campo. ¿Qué tal: Agyness Fibonacci Gauss? Jeje, entonces correría el riesgo de detestar a las Matemáticas… Tal vez, si ese hubiera sido mi nombre desde el principio, pero no pasaría tal cosa si lo cambiara ahora, no podría detestar lo que representa lo más bello de este mundo, “el idioma de la naturaleza”, todo está lleno de exactitud matemática, ahí están la proporción áurea, los fractales y hasta la teoría del caos tiene principios matemáticos…
Alguien pasa junto a mi, algo dice, no le entiendo muy bien pero tiene que ver con oxígeno, sangre y que esos apellidos que seleccioné suenan muy pretenciosos. Tiene razón, después de todo todos estos doctores se llaman por sus apellidos, los del Dr. B son muy poco comunes y difíciles de pronunciar, la primera vez que me llamó a la oficina la recepcionista me lo comunicó diciendo “te llama el doctor Brocha?” ¡Je!, brocha… A mis gatos no pareció importarles mucho el nombre que les puse, todos se mostraron conformes, ¿Puente?, no a ninguno lo nombré Puente, pero he pensado que al siguiente que adopte lo bautizaré como Ío, ¿piernas?, ¿qué clase de nombre es ese?, ah! Que intente mover las piernas…
Abajo el telón.
Nota de la autora:
No me culpen por lo inconcluso y sin sentido de mi reflexión, continuaron leyendo aún después de mi advertencia sobre los influjos de la anestesia ;)
Nota 2 de la autora:
La imagen que ilustra este post fue hecha en Typo Generador, una aplicación para crear typoPosters
La imagen que ilustra este post fue hecha en Typo Generador, una aplicación para crear typoPosters
Nota 3 de la autora:
Bienvenidos a la tercera temporada de este, su blog :D
Bienvenidos a la tercera temporada de este, su blog :D
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Escenas oníricas,
Historias
sábado, 23 de febrero de 2008
Shhh!, yo lo tengo
La calle está vacía, más que eso, está desierta. A mi alrededor veo un paisaje parecido al de los pueblos fantasma. Sólo escucho el sonido de mis apresurados pasos. Voy a una cita muy importante, no puedo llegar tarde.
Camino y camino, a veces troto un poco, ¡a caso nunca voy a llegar!
[Fragmento perdido]
Allí está la enorme puerta, enorme y abierta como Sejmet dijo. Comienzo a creer en ella, de modo que sigo sus instrucciones, aún con un poco de desconfianza: ve al final del pasillo, baja las escaleras, va a estar muy oscuro pero no enciendas la luz, llega hasta el último escalón y quédate ahí esperándolo.
Justo así lo hago y no pasa nada, solamente el tiempo, 5 o 15 minutos lo ignoro pero comienzo a llenarme de incredulidad nuevamente. Entonces aparece. No puedo creerlo, está ahí frente a mi, no puede ser otra cosa, Sejmet dijo la verdad, ahora estoy segura, eso es el Aleph.
Es cierto, arriba y abajo, izquierda y derecha, adentro y afuera, puede verse todo con una sola mirada. Quiero tocarlo. Voy a tocarlo. Me acerco. Puedo verme en el Aleph caminando hacia el Aleph. Un paso más, unos milímetros más. Mis manos hacen contacto con una sustancia gelatinosa, a veces cálida, a veces fría. El sentimiento que me provoca es indescriptible. Siento alegría inmensa y tristeza infinita, amor desmedido y odio incalculable, paz torrencial e intranquilidad a mares; todo al mismo tiempo, así como es el Aleph, todo converge en un mismo punto al mismo tiempo.
[Fragmento perdido]
No entiendo como Sejmet usó al Aleph para dejar al mundo desolado. No sé como supo que me atrevería a tocarlo y creo que no me interesaría averiguarlo…
- Bastet, ¿lo tienes? Sejmet me pregunta inesperadamente y me saca de mi ensimismamiento
- No
- ¿Sigue junto a la escalera?
- No. Escapó.
- ¿Escapó? Ahora ¿cómo voy a arreglar todo este desastre?
- ¿Qué pensabas hacer?
- El experimento falló al poner al Aleph alineado con el Sol cuando está en lo más alto del cielo, al medio día, entonces es necesario hacer lo contrario para que vaya en reversa, es decir, alinearlo con la Luna cuando está en lo más alto del cielo, a la media noche.
- No te preocupes, todo va a componerse.
- Eso espero. Espero que tengas razón.
- No
- ¿Sigue junto a la escalera?
- No. Escapó.
- ¿Escapó? Ahora ¿cómo voy a arreglar todo este desastre?
- ¿Qué pensabas hacer?
- El experimento falló al poner al Aleph alineado con el Sol cuando está en lo más alto del cielo, al medio día, entonces es necesario hacer lo contrario para que vaya en reversa, es decir, alinearlo con la Luna cuando está en lo más alto del cielo, a la media noche.
- No te preocupes, todo va a componerse.
- Eso espero. Espero que tengas razón.
Mentí, el Aleph no escapó, lo tengo oculto en mi casa, todavía no confío completamente en Sejmet como para devolvérselo, sin embargo últimamente ha tenido razón, así que esperaré unos días a la Luna llena.
Blink! Blink! Es la alarma de Amadeus Von Wonka marcando la media noche. Abro el baúl que contiene al Aleph y automáticamente se alinea con la Luna. Todo se inunda de una luz cegadora, igual que la vez pasada, pero a diferencia de entonces no parece explotar, sino al contrario, la luz implosiona concentrándose en el Aleph quedando al fina una noche tranquila de cielo estrellado.
Cierro el baúl con el Aleph dentro. Regreso a mi recámara, el escondite perfecto, pues por algo MamáBastet dice que nadie, excepto yo, podría encontrar algo aquí dentro. Sonrío, todo se va a componer.
Despierto.
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lunes, 3 de diciembre de 2007
Cascada de los deseos
Es un camino largo. Camino por el camino (en realidad es una autopista). Estoy cansada de caminar. Dos pasos más. Me detengo. Miro el cielo, es de un azul fabuloso, casi totalmente despejado, solamente hay una nube enorme por la que corre un río, lo sigo con la mirada mientras pienso: “algo debe pasar con el ciclo del agua, específicamente con el proceso de condensación. Quisiera estar en mi casa”.
Mis ojos encuentran el final de la nube. El río se convierte en una cascada en el cielo. Hay un arco iris. Desaparece. El agua cae justo atrás de mi casa (¿estuve siempre tan cerca?). ¡Qué maravilla!
En la entrada de la casa está mi papá desarmando, armando, reparando su automóvil. Me acerco y hago muchas preguntas: ¿qué es esto?, ¿cómo se llama aquello?, ¿para qué sirve esta cosa de acá?
[Fragmento perdido]
Mi papá y yo vamos en el automóvil por aquel camino largo (que en realidad es una autopista) por el que me cansé de caminar. Me enseña a conducir. ¡Qué sencillo es!
[Fragmento perdido]
Estoy muy aburrida fuera de mi casa recargada en el automóvil. Miro el cielo, es de un azul fabuloso, casi totalmente despejado, solamente hay una nube enorme por la que corre un río, lo sigo con la mirada mientras pienso: “algo debe pasar con el ciclo del agua, específicamente con el proceso de condensación. Quisiera tener una computadora con acceso a internet”.
Mis ojos encuentran el final de la nube. El río se convierte en una cascada en el cielo. Hay un arco iris. El agua cae justo detrás de una enorme cafetería con servicio de Internet. ¡Qué maravilla!
El establecimiento está lleno de plantas (¿artificiales?), es como entrar a un Rainforest Cafe pero sin los falsos animales y sonidos selváticos. La mitad del lugar está repleto de gente. El encargado no se da abasto. En la otra mitad solamente hay una persona. Es fácil elegir a donde ir.
Me siento junto a la persona solitaria. Es Salvador Dalí. Lo saludo como si de un viejo amigo se tratara. Me contesta el saludo como si fuera una amiga suya. Me dice: “el encargado no me atiende y necesito ayuda para actualizar mi perfil”. Le contesto, le pregunto: ¿para que quieres una nueva cuenta si ya tienes un horrendo Hi5?. No hay nada más surreal que hacer parecer que algo horrendo no lo es. Con esa respuesta quedo satisfecha y no me queda más que ayudarlo.
Creamos un nuevo usuario, personalizamos su página, subimos imágenes. Para probar me manda una invitación para ser su amiga. Yo acepto. Intercambiamos mensajes en el chat (a pesar de que estamos a medio metro de distancia). Él ríe a carcajadas por algo que escribí. Se nota que le gusta llamar la atención. Llega Gala. Le cuenta lo que hemos estado haciendo, cómo creamos su usuario, personalizamos su página y subimos imágenes. Ella le sonríe y él ríe a carcajadas. Es feo sentirse ignorada. Cierro mi sesión. Qué se diviertan, les digo pero parece que no me escuchan.
Llego a mi casa. Entro a mi cuarto. Enciendo la computadora. Me pongo la pijama preparándome para una noche de insomnio. Por la ventana veo correr el agua de la cascada y pienso: “algo debe pasar con el ciclo del agua, específicamente con el proceso de condensación”. Beep. En la pantalla se lee “Mensaje de Salvador Dalí”. Clic. Leo “¿A qué hora te conectas mañana?”. Mmmmhhhh….
Despierto.
Mis ojos encuentran el final de la nube. El río se convierte en una cascada en el cielo. Hay un arco iris. Desaparece. El agua cae justo atrás de mi casa (¿estuve siempre tan cerca?). ¡Qué maravilla!
En la entrada de la casa está mi papá desarmando, armando, reparando su automóvil. Me acerco y hago muchas preguntas: ¿qué es esto?, ¿cómo se llama aquello?, ¿para qué sirve esta cosa de acá?
[Fragmento perdido]
Mi papá y yo vamos en el automóvil por aquel camino largo (que en realidad es una autopista) por el que me cansé de caminar. Me enseña a conducir. ¡Qué sencillo es!
[Fragmento perdido]
Estoy muy aburrida fuera de mi casa recargada en el automóvil. Miro el cielo, es de un azul fabuloso, casi totalmente despejado, solamente hay una nube enorme por la que corre un río, lo sigo con la mirada mientras pienso: “algo debe pasar con el ciclo del agua, específicamente con el proceso de condensación. Quisiera tener una computadora con acceso a internet”.
Mis ojos encuentran el final de la nube. El río se convierte en una cascada en el cielo. Hay un arco iris. El agua cae justo detrás de una enorme cafetería con servicio de Internet. ¡Qué maravilla!
El establecimiento está lleno de plantas (¿artificiales?), es como entrar a un Rainforest Cafe pero sin los falsos animales y sonidos selváticos. La mitad del lugar está repleto de gente. El encargado no se da abasto. En la otra mitad solamente hay una persona. Es fácil elegir a donde ir.
Me siento junto a la persona solitaria. Es Salvador Dalí. Lo saludo como si de un viejo amigo se tratara. Me contesta el saludo como si fuera una amiga suya. Me dice: “el encargado no me atiende y necesito ayuda para actualizar mi perfil”. Le contesto, le pregunto: ¿para que quieres una nueva cuenta si ya tienes un horrendo Hi5?. No hay nada más surreal que hacer parecer que algo horrendo no lo es. Con esa respuesta quedo satisfecha y no me queda más que ayudarlo.
Creamos un nuevo usuario, personalizamos su página, subimos imágenes. Para probar me manda una invitación para ser su amiga. Yo acepto. Intercambiamos mensajes en el chat (a pesar de que estamos a medio metro de distancia). Él ríe a carcajadas por algo que escribí. Se nota que le gusta llamar la atención. Llega Gala. Le cuenta lo que hemos estado haciendo, cómo creamos su usuario, personalizamos su página y subimos imágenes. Ella le sonríe y él ríe a carcajadas. Es feo sentirse ignorada. Cierro mi sesión. Qué se diviertan, les digo pero parece que no me escuchan.
Llego a mi casa. Entro a mi cuarto. Enciendo la computadora. Me pongo la pijama preparándome para una noche de insomnio. Por la ventana veo correr el agua de la cascada y pienso: “algo debe pasar con el ciclo del agua, específicamente con el proceso de condensación”. Beep. En la pantalla se lee “Mensaje de Salvador Dalí”. Clic. Leo “¿A qué hora te conectas mañana?”. Mmmmhhhh….
Despierto.
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sábado, 22 de septiembre de 2007
Hoy me siento contenta...
... y tengo ganas de cantar :D ¿me acompañan?
El palacio, el palacio del Rey Número Non
Se engalana, se engalana con una linda reunión
Las vocales, las vocales, son invitadas de honor
El rey cuenta chistes blancos y uno que otro de color
Para que vean sus invitados que hoy está de buen humor
Y así ríe la A, jajajajá
Así ríe la E, jejejejé
Pero ríe más la I, porque se parece a mí, jijijijí
Así ríe la O, jojojojó
Pero no ríe la U, ¿por qué no ríe la U?
Porque el burro ríe más que tú
¡Qué raro!
¿Será que el rey Numero Non me contagia su buen humor? Toda la semana he estado escuchando esa canción y saber como se ríen las vocales me hace sonreír.
¿Será que dormí 12 horas seguidas?, ¿mi insomnio habrá terminado? 12 horas es lo que, en promedio, dormiría durante tres noches.
¿Será que hoy desayuné jugo, yogurt y un waffle con fruta y queso? Es mi desayuno preferido, nada mejor que eso.
¿Será que están pintando la pared y el olor que emana de la combinación de todos esos químicos perturba mi percepción de la realidad?
No lo sé, podrían ser muchas cosas.
Por lo pronto me voy a una reunión, aprovecho que me siento muy bien y acompaño a las vocales al palacio del rey Número Non, vinieron a invitarme hace ratito (sí, las cinco en persona ¿o en letra?), dicen que habrá chistes de todos colores. Jijijí, creo que la I se parece un poco a mí.
… Ay! Creo que estoy un poco mareada, eso me pasa por venir a la oficina en sábado…
Bueno, me voy, las vocales me esperan.
El palacio, el palacio del Rey Número Non
Se engalana, se engalana con una linda reunión
Las vocales, las vocales, son invitadas de honor
El rey cuenta chistes blancos y uno que otro de color
Para que vean sus invitados que hoy está de buen humor
Y así ríe la A, jajajajá
Así ríe la E, jejejejé
Pero ríe más la I, porque se parece a mí, jijijijí
Así ríe la O, jojojojó
Pero no ríe la U, ¿por qué no ríe la U?
Porque el burro ríe más que tú
¡Qué raro!
¿Será que el rey Numero Non me contagia su buen humor? Toda la semana he estado escuchando esa canción y saber como se ríen las vocales me hace sonreír.
¿Será que dormí 12 horas seguidas?, ¿mi insomnio habrá terminado? 12 horas es lo que, en promedio, dormiría durante tres noches.
¿Será que hoy desayuné jugo, yogurt y un waffle con fruta y queso? Es mi desayuno preferido, nada mejor que eso.
¿Será que están pintando la pared y el olor que emana de la combinación de todos esos químicos perturba mi percepción de la realidad?
No lo sé, podrían ser muchas cosas.
Por lo pronto me voy a una reunión, aprovecho que me siento muy bien y acompaño a las vocales al palacio del rey Número Non, vinieron a invitarme hace ratito (sí, las cinco en persona ¿o en letra?), dicen que habrá chistes de todos colores. Jijijí, creo que la I se parece un poco a mí.
… Ay! Creo que estoy un poco mareada, eso me pasa por venir a la oficina en sábado…
Bueno, me voy, las vocales me esperan.
Actualización 27-09-07
La palabra secreta de este post es risas
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Risas
miércoles, 4 de julio de 2007
La rebelión del Reino Plantae
Clic, clic, clic, clic, se escucha cuando digito la combinación de íconos que abren la puerta. Entro con todos los cachivaches que compré y los llevo a la cocina.
"Sigue haciendo mucho calor ¿verdad?", le digo al cactus que está en la sala. Voy hacia allá y abro una ventana. El viento entra.
Enciento la TV con el control remoto integrado a una pulsera que llevo puesta. Un hombre de las noticias dice: "se han seguido reportando casos de plantas que parecen moverse a voluntas, algunos aseguran que frutas y vegetales también se han movido. Las autoridades afirman que no hay motivo para alarmarse... ". Plic, apago la TV. "Vaya. Bueno. Mientras no se salgan del refri van a estar bien, afuera hace mucho calor y pueden hecharse a perder ¿no?, ¿tú qué crees?", le hablo de nuevo al cactus de la sala. Y eso me recuerda que tengo que acomodar todo lo que compré. Voy otra vez a la cocina pensando: "mh, desde que los animales aprendieron a hablar y no permiten ser sacrificados todo el mundo se ha vuelo un poco más loco, no me sorprendería que les hayan pasado el tip y ahora las plantas hagan también su revolución".
[Fragmento perdido]
Llego a la sala bajando las escaleras, siento un escalofrío y me percato de la ventana abierta. "Ahora sí podemos decir que el calentamiento global desquició el clima, parece que caerá una nevada tuertísima", ajá, me dirijo al cactus de la sala. Antes de cerrarla, miro por la ventana, es casi de noche y por todo el cielo hay un montón de nubes oscuras. "¡Qué bonito!", esta vez lo digo para mí. "¿Cuándo los vecinos cortaron el árbol de su jardín?", eso lo pienso. Cierro la ventana.
"Voy a la cocina, ¿quieres algo?... huy!, tenerte de compañía como que me está afectando, ¿que vas a querer de la cocina ¿agua?", todo se lo digo al cactus mientras llego a la cocina y busco un plato.
Abro la puerta del refrigerador con plato en mano. "¿que voy a comer hoy?... ¿y las espinacas que compré en la mañana?", me pregunto mentalmente.
"No vas a comer nada", es una voz extraña. Cierro la puerta del refri y ¡sacrosanto sea el Ojo de Horus! ¡es el árbol de los vecinos!. Me quedo inmóvil, con la boca entre abierta y apretando fuerte el plato entre las manos.
"¡Ahora espinacas!", grita el árbol, o eso creo, no sé de donde salga la voz solamente veo que se mueven sus ramitas. Las espinacas salen de donde debería estar la lechuga, se enredan entre mis pies tirándome la piso. El plato se rompe.
"¿Pero que cosa pasa?" pregunto.
El árbol contesta "fuimos amables con todos aceptando nuestro lugar en la cadena alimenticia, pero abusaron de nosotros, ahora el reino plantae dominará sobre todos, pronto los fungi se nos unirán y obtendremos el triunfo..."
Un jitomate salta hacia mi, de un manotazo provoco que se estrelle contra el piso quedando todo aplastadito, "Lo siento jitomatito...", me levanto y salgo corriendo. El árbol no me detiene, parece que no son muy ágiles, ¿las espinacas?, no lo sé, creo que las rompí al correr.
Salgo del departamento (¿estaba en un departamento?) corriendo por las escaleras, afuera me intercepta otro árbol diciéndome "La contraseña, ¿cuál es la contraseña para pasar?".
"¡Se escapa!", grita el árbol de los vecinos.
"Diles la contraseña, tú la sabes", dice el cactus de la sala (¿desde cuando es tan grande?) que ahora está junto al árbol interceptor.
"Mmmm... no sé... aamh", conteso.
"Tienes 31 minutos para contestar", dice el árbol que me obstruye el paso, y habla de nuevo "Se terminaron los 31 minutos"
"¡Diles la contraseña!", apura el cactus de la sala.
"Clorofila", respondo.
"No es esa", sentencia el árbol de los vecinos
Me tienen rodeada, se acercan con lentitud árboles, frutas, arbustos, verduras, las plantas de las macetas no se mueven pero dicen algo que no entiendo. El árbol de los vecinos grita "¡Ya!"...
... "Ya tía, despierta", mi sobrino (de 2 años) me abre los ojos con sus manitas. "Tía, ya empezó 31 Minutos".
"Ya voy", le contesto al fin.
Recordé este sueño cuando vi estas fotos, bueno, esta en particular.
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martes, 30 de enero de 2007
El Apocalipsis según Bastet. Visita guiada por Mark Twain.
Caminaba por la orilla de una carretera, en contra sentido de los automóviles. Después de unos minutos me encontré con tres edificios muy altos de amplias ventanas, del primero entraban y salían varias personas, todas ellas vestidas con traje sastre; el segundo parecía ser un centro comercial, podían verse luces y anuncios publicitarios; en el tercer edificio no parecía haber nadie, sentí curiosidad y crucé la calle (convenientemente un semáforo marcó la luz roja). Mientras caminaba miré hacia el horizonte y vi como el cielo se teñía, de arriba hacia abajo, de rojo, del mismo rojo que los atardeceres.
Abrí una puerta de cristal, al entrar al edificio solo distinguí unas escales al fondo, avancé un poco, nada extraño, decidí regresar. En el momento en que me disponía a abrir la puerta para salir escuché: "El hombre es la criatura que Dios hizo al final de una semana de trabajo, cuando ya estaba cansado." Di la vuelta y observé a un hombre de enorme bigote que bajaba las escaleras y se acercaba con un extraño caminar (como si arrastrara los pies). Extendió su mano, me saludó y dijo "Mi nombre es Samuel", muy sorprendida respondí "¿En verdad es Mark Twain?", no contestó. Soltó mi mano y caminó hacia la puerta, sin abrirla miró a través del cristal, me dijo "Mira, ya inició, lo haz logrado." Entonces me acerqué a la puerta y observé, la carretera agrietada, los edificios con ventanas rotas (los cuales ahora se encontraban al otro lado de la calle), gente corriendo y gritando, el cielo anaranjado, no, casi amarillo, detrás de una montaña (mmm estaba ahí antes?) aparecía lentamente una enorme nube azul sobre la que viajaba una serpiente emplumada (sí, onda Quetzalcoatl) seguramente se trataba del leviatán. Exclamé "¡Es el Apocalipsis!"
[Fragmento perdido]
MT (Mark Twain) y yo caminábamos dejando atrás los edificios, el pavimento se encontraba mojado, pisaba los charcos que al parecer dejó la lluvia (eso lo disfruto mucho), el viento es muy fuerte pero la enorme nube, en este momento oscura, no se mueve. La gente pasa corriendo frente a nosotros aterrorizada (pienso que puede ser por Quetzalcoatl), pero no nos atropella. Me siento contenta.
El viento termina de improviso y MT me dice "Antes de que termine todo, debes recordar cosas importantes... Mira", señala hacia un lado de la calle y veo un pergamino flotando en el que se leía:
“Adán dice:
El buitre debe arreglarse lo mejor que pueda con lo que se le da. No podemos trastornar todo el esquema para comodidad del buitre.”
“No se puede ser indiferente, pero hay reglas que deben cumplirse.” Esto lo dijo MT después de que el pergamino desapareció.
[Fragmento perdido]
Viajamos volando sobre la serpiente emplumada, abajo, parece que todo se inundó, hay mucho agua, ahora me parece que los edificios solo son estructuras vacías, ya no veo a ninguna persona.
Quetzalcoatl se detiene y frente a nosotros aparece otro pergamino flotante que dice:
“Eva dice:
¿Hay algo que le importe, además de construir chozas para protegerse de la buena y clara lluvia, y partir melones, probar uvas y tantear la fruta de los árboles para ver cómo evolucionan sus posesiones?”
Desaparece el pergamino y MT me pregunta “¿Entiendes que eso desembocó en esto?”. Lo miro, no respondo.
[Fragmento perdido]
El agua se ha ido, siento una suave brisa. No hay edificios ni gente. La carretera se ha convertido en un camino de pasto. Quetzalcoatl se aleja rápidamente en una nube blanca.
MT se despide sonriendo diciendo “Buena suerte” y me entrega un pergamino, el cual desenrollo y leo: “¡Cosas pequeñas pueden hacernos felices cuando sentimos que nos las hemos ganado!” Sonrío, levanto la cara, MT no está.
Despierto.
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