viernes, 15 de mayo de 2009

Gato encerrado. Una cronología.


lgunos saben que a Bastet la atemorizan las multitudes y que esa es razón por la que no le gusta viajar en Metro.

Sin embargo y superando sus temores Bastet, durante los últimos meses, ha usado el Metro porque es una de las formas más rápidas que la llevan a casa, y durante la semana de influenza fue de lo mejor, un transporte ágil, sin aglomeramientos y asientos disponibles para disfrutar del viaje.

Uno de esas tardes todo circulaba dentro de la normalidad, cuando esto fue lo que pasó:

18:30hrs Bastet sale de la oficina.
18:38hrs Llega a la estación del Metro de su preferencia.
18:45hrs Aborda el tren y comienza el recorrido.
18:53hrs Dos estaciones recorridas. ¡Súper!, Bastet piensa que llegará pronto a casa.
18:54hrs El vagón, intempestivamente se llena hasta los bordes, Pronto Bastet se ve rodeada por cientos de personas separándose apenas 2cm una de otra.
18:55hrs Claro, es una situación espantosa, pero ella se calma al pensar que sólo le faltan dos estaciones más para librarse de aquel tumulto.
19:00hrs Se cierran las puertas. Bien, a la siguiente.
19:01hrs El tren se detiene. No pasa nada, esto es muy común.
19:07hrs Seguimos varados. De acuerdo, esto ya no es muy común.
19:15hrs Calor feo. Hay unas muchachas “buena onda” que cuchichean y ríen. Afuera únicamente se ve oscuridad.
19:20hrs Bastet comienza a sentirse mal, atrapada, sin más espacio que el que tiene bajo los pies, calor sofocante... ¿cuando va a moverse esto?
19:25hrs Lo que faltaba, las “buena onda” comienzan a hacer chistes como “cuando bajemos estornudamos para que piensen que tenemos influenza y todos se quiten del paso.” Jaja :| ¿y si ya no hay un ‘cuando bajemos’?
19:30hrs Se escucha que un tren pasa en la otra dirección, ¿ves? es una buena señal, se dice Bastet, déjate de paranoias.
19:35hrs Las “buena onda” comienzan a sociabilizar con las demás mujeres a su alrededor. Algunas otras, más allá, comienzan una plática vivaz.
19:37hrs Bastet suda frio, piensa en jalar la palanca de emergencias, puede ser que así se apresuren a llegar a la siguiente estación.
19:40hrs ¿Y si algo pasó? Algo como que cayó una bomba y estamos atrapados bajo tierra y no volvemos a ver la luz del Sol... Entonces habría peleas por los víveres disponibles y cuando se terminen algunas querrán comerse a las otras... se trata de formar grupos, el de las “buena onda” parece una buena opción, están cerca, son jóvenes y se ven fuertes...
19:43hrs ¿Vas bien? Pregunta una mujer junto a Bastet, te veo como así, dice la mujer moviendo su cabeza hacia los lados. ¡Claro! Si ir bien es estar sofocándose en un mar de gente. Por supuesto eso sólo piensa, Bastet sólo contesta un ‘Sí’ con una mueca que pretendía ser una sonrisa.
19:50hrs “Blah, blah, blah, comunicarse a blah, blah, bla” ¡Hey!, esa es la bocina que está en el andén. Seguro no falta mucho para llegar ¿será buena idea escapar por una ventana y correr hacia la libertad?
19:55hrs Bastet está a punto de desfallecer, y parece que todas a bordo también, pues incluso las “buena onda” han dejado de hablar.
20:00hrs El convoy avanza gracias a Ra (Bastet comenzaba a dudar de su existencia)
20:01hrs Bastet se baja del vagón y respira el aire enrarecido de los andenes como si fuera el de la campiña.
20:02hrs Bastet sale de la estación y aborda un microbus. Por un tiempo no volverá a subirse a aquella cosa infernal que llaman Metro de la Ciudad de México.

Todo esto nos deja una moraleja: nunca encierres a un gato, no se sabe que cosas pueda alucinar

miércoles, 6 de mayo de 2009

Hola...


... hola, hola.

Eco, eco, eco...

Lo sabía, este blog quedó abandonado. Y lo admito, fue culpa m... de Bastet. Pero después de mucho pensarlo e incluso considerar cerrar el lugar, Bastet ha decidido conservarlo y, lo más importante, mantenerlo. Por eso ha venido a darle una manita de gato a este sitio, ya saben: barrer la basura, sacudir las telarañas, regar las plantas, y esas cosas.


Y bueno, ¿qué les parece el renovado aspecto del blog?, lindo ¿verdad? La temática está sin forma definida todavía, o sea, igual que antes, segurán encontrando posts de historias salpicadas de mentirillas que nadie nota, curiosidades que me encuentro en la Internet, cosas que me gustan, las que no y así por el estilo.

Y llegó la hora de la actualizada:
  • Happy Halloween. Amón y yo compramos dulces para obsequiar, pero por cuestiones de la vida no pudimos entregar, nos los quedamos todos y a la fecha seguimos comiendo de esas golosinas sin fin.
  • Feliz Navidad. No tuve la oportunidad de hacer lo que más me gusta hacer en Navidad: envolver regalos.
  • Próspero Año Nuevo.
  • ¿Los Reyes Magos les trajeron juguetes? A mi no.
  • ¿Cuántos dulces recibieron el día del amor y la amistad? Este año sólo obtuve dos paletitas, el saldo más pobre que recuerdo.
  • Tuve una fiesta de cumpleaños para mí solita, no se festejó a nadie más que a mí. Fue fabuloso.

Creo que eso es todo, ah! les sigo debiendo el post sobre los premios Ig Nobel.

Y como de vez en cuando Bastet es una aprovechada, quiere aprovechar esta ocasión para solicitar la ayuda de programadores web que por casualidad pasen por aquí: ¿por qué con este template no puedo usar la opción Reactions de Blogger?, me imagino que pasa pero no he podido solucionarlo, necesito asesoría.

domingo, 31 de agosto de 2008

Fast BlogDay 2008

Blog Day 2008

He tenido poco tiempo, de verdad muy poco tiempo para ocuparme del blog, imagínense, hoy que llegué hasta encontré bits llenos de telarañas, pero bueno, no podía dejar pasar el Blog Day así como así.

Durante los últimos meses he estado navegando entre web comics y vaya que me han gustado, más que los de papel, las imágenes digitales hacen cierto clic especial con migo, es por eso que mi lista de este año se la dedico a los comics on line y en esta ocasión incluyo algunos de los que más me han gustado publicados en español.

Disfruten!

  • Domicilio conocido. Entérate de lo que le pasa a Julian en su nueva residencia.
  • Hitlercito semanal. Diviertanse (y reflexionen) con las aventuras de Hitlercito y sus amigos.
  • Bunsen. Las peripecias de un par de científicos en un laboratorio de una universidad.
  • Cadáver exquisito. Un web comic con muchos (buenos) autores - colaboradores.
  • Mundos Invisibles. Uno de mis favoritos y va comenzando, no se lo pierdan.

No quise dar una introducción muy explícita, pues mi intención es que le den clic a los links y se enteren pos si mismos del divertido contenido que les espera.

Bueno, por lo pronto eso, eso, eso es todo amigos. Les prometo regresar pronto.

lunes, 21 de julio de 2008

Se dice que Bastet no llora

Hace meses Anubis, Mista y yo nos citamos en una cafetería para beber café y, como siempre, platicar de irrelevancias. Llegué un poco antes, busqué una mesa y esperé la llegada de mis amigos. Mientras miraba el ir y venir de la gente de pronto mi atención fue atraída por 3 personas que entraban, se sentaron 2 mesas delante de mí, 1 de ellas lloraba desconsoladamente y sus compañeros (me imagino) trataban de animarla con palabras, apapachos, café y pastelitos, ¿qué pudo pasarle para que llore de esa manera? me pregunté, a mí nada me hace llorar, pensé, incluso MamáBastet asegura no haberme visto llorar nunca, por supuesto, exceptuando las veces que siendo bebe no se tiene otra manera de decir “tengo hambre”.

He reflexionado varias veces sobre esto y créanme cuando les digo que no me reprimo para contener el llanto, simplemente no me dan ganas de llorar. No lloro por tristeza ni por alegría, vamos, no lloré cuando el horrible e intenso dolor me impedía moverme. Es por eso que comencé a creer en la leyenda de que Bastet es incapaz de llorar, incluso creí que se trataba de algo mal en mi, hasta es una ocasión me gritaron “¡eres una niña sin sentimientos!”.


Sin embargo acabo de comprender que esto de llorar es como el sentido del humor: hay quienes con cualquier cosa sueltan carcajadas así como hay otros que a la menor provocación sueltan el llanto, porque ¿saben?, hace poquitos días lloré. Seis palabras me hicieron llorar. Por vez primera mi memoria registró un llanto mío. Sentí impotencia, desolación y un extraño vacío en el estómago, sin previo aviso la vista se me nubló, una lágrima cayó, pestañeé y un par de lágrimas más escaparon. Entonces, por un pequeño instante, recordé a aquella chica de la cafetería pero ahora me preguntaba que fue lo que la consoló, ¿pudo ser consolada?... al final ya no importaba, lo que yo necesitaba era estar sola, así que sequé mi rostro con las manos y me alejé lo más que pude del contacto humano.


Al término del día, con la mente algo menos ocupada, pensé en el nudo en la garganta, se supone que eso se siente antes de llorar ¿no?, creí que tendría una sensación similar a cuando al intentar pasar una pastilla enorme parece que se quedará atrapada en la garganta por siempre, a pesar de que se beban litros y litros de agua.


En fin, el punto es que la leyenda eso es, una leyenda, pues Bastet llora a la misma razón que llueve en el desierto, apenas unos cuantos centímetros cúbicos al año, que en mi caso sería unas cuantas lágrimas en la vida... por lo menos eso espero, porque llorar no está padre.

lunes, 7 de julio de 2008

Soñar o Soñé que soñaba

Con mucha frecuencia (más de la que quisiera) tengo insomnio, por esto, por aquello o sin razón aparente duermo poco, pero siempre al despertar tengo la sensación de haber estado soñando, generalmente recuerdo imágenes sin relación evidente que durante el transcurso del día se desvanecen de mi memoria, pero otras pocas veces, las escenas se entrelazan para terminar en una historia más o menos completa.

Se dice que todos soñamos todos los días, que es un hecho científico. Seguramente sí, sin embargo me tomo el atrevimiento de decir que hace 2 o 3 semanas no sueño (o por lo menos, para ser más correcta, no recuerdo haber estado soñando), y hace 2 o 3 semanas no tengo insomnios… hasta ayer.

Ayer no podía dormir, iba de un lado a otro de la cama sin conciliar el sueño y de repente todo se puso muy, muy oscuro, de esas oscuridades en las que es difícil distinguir si tienes los ojos abierto o cerrados, al siguiente momento ya estaba soñando…

Me encontraba en mi habitación, pensando, mirando llover y a pesar de que la ventana estaba cerrada podía sentir las gotas de agua en la cara. Entonces cerré los ojos para concentrarme en el frío de la lluvia y soñé.

Soñé que la casa en la que vivía eran dos casas, en una de ellas vivíamos solamente yo y mi futuro gato, Ío. Un gato grande, atigrado, con ojos azules como el cielo y bigotón. Me quería y yo a él.

En la otra casa vivía con otras personas que me querían y yo a ellas, no recuerdo con cuántas ni quienes, pero sí que escondían algo de Ío, por eso no podía llevarlo allá. Tenía sentimientos ambivalentes, felicidad por estar con los otros, pero angustia por dejar solo al gato. Mi deseo era que personas, gatos y lo que sea que estuviera bajo vigilancia pudiéramos convivir juntos.

De repente abrí los ojos, vi el cielo gris, la ventana estaba mojada y abierta, ya no llovía. La oscuridad muy, muy oscura regresó de improviso. Respiré profundo y al abrir nuevamente los ojos (o al desvanecerse la oscuridad) miré el reloj y me di cuenta que en dos minutos sonaría la alarma del despertador.

El despertador sonó, y recordando mi sueño me preguntaba ¿qué extrañaría más: soñar o dormir la noche completa?


PD Pensaba ilustrar el post con la imagen de un gato parecido al de mi sueño, pero prefiero que Ío se quede en mi memoria hasta que exista en esta dimensión.

domingo, 25 de mayo de 2008

Feliz fin de semana

¿Se imaginan un paseo por la mente de Salvador Dalí? Sólo cierren un momento los ojos y piensen que al andar por la calle encuentren a una persona con cajones por todo su cuerpo, a un unicornio que sangra por el cuerno, a un Isaac Newton sin rostro o a un elefante con patas delgadísimas. ¿Sienten, como yo, esa emoción que es muy parecida a la felicidad?

Sí, algo muy cercano a la felicidad fue lo que sentí durante mi visita a la exposición “Salvador Dalí, juego y deseo” del museo Soumaya. Desde el primer momento en que miré las esculturas que se encuentran en Plaza Loreto mi corazón comenzó a latir rápidamente, no podía creer que aquello había sido esculpido por el mismísimo Dalí.

Es necesario atravesar el museo para llegar al sitio de la exposición, no permitiría que la impaciencia arruinara el momento, así que respiré profundo, conté hasta 10 y disfruté de las demás obras expuestas, muchas de A. Rodin y Jorge González Camarena, entre otros.

Al fin, en el fondo de la sala, las rápidas palpitaciones cardiacas regresaron al sentirme rodeada por la obra de Dalí, fui mirando las esculturas una a una, leyendo las acotaciones y por primera vez hice conciencia de que SD y yo compartimos el mundo durante algunos años, claro, durante aquel tiempo él nunca supo de mi existencia y yo era un bebe al que únicamente le interesaba comer y dormir, pero por supuesto que eso no disminuyó mi emoción, al contrario, esa emoción fue la que me empujó a romper una de las principales reglas de los museos “no tocar”; me disculpo, pero no me arrepiento, haber tocado furtivamente por sólo unos instantes al Elefante Espacial fue… wow.

Y el recorrido terminó, apenas cinco o seis piezas, no suena impresionante, pero cada una de ellas vale la pena, vayan, no se arrepentirán. Yo, por lo pronto ya espero con inquietud a que la nueva sede del museo se inaugure, allí exhibirán 42 esculturas de Dalí, seguro iré.

Esperen, entre tanta emoción todavía no les digo que fue lo mejor de ese fin: la compañía de Amón, espero pasar muchos días más junto a él.


En la imagen: "Nobleza del Tiempo", una de las esculturas de la exposición.

lunes, 12 de mayo de 2008

Hoy no hay post

No me ha pasado nada para ser posteado, no recuerdo ningún sueño interesante, ni he visitado ninguna página curiosa.

Parece que a Ghanesa se lo tragó la tierra (en realidad debe estar muy ocupado, es el único dios en activo que conozco), a Hércules sólo lo saludé de lejitos al encontrarnos en la calle, no he concretado la cita con Huitzilopochtli, Anubis nada más me envía e mails con saludos y no tengo idea de dónde puedan estar las valquirias.

Una semana después y el post pasado tiene 0 comentarios.

La verdad es que tengo el ánimo abajo, no tanto como para decir que estoy deprimida (pero casi), únicamente ando con las pilas bajas. Es como si el mundo haya decidido continuar su paso por el Universo sin mí. Como si al bajarme a estirar las piernas el autobús de la excursión me haya dejado atrás.

¡Paren al mundo que me quiero subir!

lunes, 5 de mayo de 2008

Viajeros somos y en el camino andamos

Me gusta pensar en mi vida como un viaje, uno con aventuras muy ordinarias. Hay veces que estoy en la selva buscando cocodrilos, otras me voy de safari a la sabana africana o me quedo a leer bajo un árbol en Yellowstone, siempre trato de evitar las playas (los días soleados no me van muy bien) y la mayoría de las veces ando entre montañas y riscos practicando alpinismo.

A medida que el viaje avanza encuentro rutas que convergen con la mia y son en estas intersecciones donde he conocido a muchos otros viajeros, personas y divinidades que se han convertido en mis maestros (siempre es bueno saber cómo sobrevivir al monzón del serengeti aunque nunca he estado en uno), amigos (todos ellos excepcionales, qué suerte haberlos hallado) y compañeros (las largas distancias se sienten menos con buenas compañías). Es increíble cuando otros ajustan su tour por la vida para poder coincidir muchas veces más, claro, a mí también me ha tocado hacer reacomodos, pero hasta ahora, nada que no valga la pena.

Quines me conocen saben que a veces mi brújula pierde el Norte, mis marcas en el mapa comienzan a cambiar y, así de voluntariosos como somos los gatos, dejo el avión para abordar un tren o “extravío” el boleto del autobús para embarcarme hacia donde a la marea le parezca pertinente. Entonces es cuando me doy cuenta que he perdido el rastro de muchos, que muchos me han perdido el rastro. Hay ocasiones en las que resulta fácil propiciar los reencuentros, pero hay otras en que ya los creo imposibles… en fin, el caso es que, desde hace vario tiempo decidí dejar marcas en el camino (tipo “Bastet estuvo aquí”), para que aquellos que sepan dónde mirar tengan razón de mí, incluyéndome, porque no siempre recuerdo en donde he estado :P

Ahora, ¿saben quién encontró pistas que no sabía que había dejado? Huitzilopochtli. Sí, el alegre colibrí por una extraña coincidencia llegó a mi página en Twitter, algo en mis actualizaciones le pareció familiar de modo que usó el link “web” para llegar a este blog, el cual ya no le pareció tan familiar (después de todo hay muchas Bastet en el mundo) pero aún así fue a Entre Bubastis y el Nilo (mi Windows Live Space), leyó uno de los posts, supo que yo soy yo y se puso en contacto con migo :D

He hablado poco con él (bueno, en realidad nada, chateamos, que se trata técnicamente de leer y escribir) pero aún no sé cómo es que no lo he visto en las reuniones del panteón, ¿será que no saben que existen? lo que indicaría que el tipo ha estado viviendo bajo una roca, o ¿es que se escondía de mí? porque, ahora recuerdo que fue él quien dejó de hablarme, ¡ay! ¿quiere reclamarme algo?... no importa, lo que sea, mataré dos pájaros de un tiro (hablando metafóricamente): me reencontraré con un amiguito del pasado y regresaré a las reuniones… a propósito, los aztecas beben chocolate ceremonialmente ¿verdad?, pues a mí todavía no me permiten tomar café ;)

Nota: ¿Se fijaron que hice una larga y reflexiva introducción?
Nota 1: Twitter es la onda, ayudó a sacar a alguien de la cárcel y dio pistas para que me encontraran, ¿cuántas otras historias similares habrá?

viernes, 18 de abril de 2008

Reflexiones en drogas

Los efectos de la anestesia provocan experiencias raras, y esta última vez por ser más extraña que la anterior merece un espacio en este blog ;) ya anunciaron la tercera llamada, ¿listos?

El cóctel de químicos comienza a hacer su trabajo, siento que me vacío de toda sensación y sentimiento, no hay nada dentro de mí. Entiendo que a mi alrededor hay cosas y personas pero todo carece de contexto, incluso yo; solamente somos cosas y personas sin ningún propósito más que el de existir en algún momento y en algún lugar. Imaginen la frontera entre la conciencia y la inconciencia como una línea, pues ahí estoy, de pie justo en esa línea.

De pronto las luces se vuelven algo más intensas, palabras, sin sentido aparente, van y vienen, mientas las escucho una idea se gesta en mi mente, mejor dicho, una pregunta toma forma: “¿qué tanto influye el nombre de alguien en su personalidad?” Y así inicia

¿Si tuviera un nombre distinto sería una persona distinta?, si mi nombre fuera más tierno, algo así como Rosita Fresita, ¿sería más tierna también?… mmmh… a ver, los demás al conocer mi nombre iniciarían tratándome delicadamente, como se trata a una Rosita Fresita, entonces podrían pasar dos cosas: aceptar y acostumbrarme a ese trato u odiarlo y presentarme con otro nombre, tal vez como Frosa.

[Fragmento incomprensible, aún para mi]

Entonces la personalidad está definida por las circunstancias y momentos vividos, pero el nombre es una de esas circunstancias ¿no?, tu nombre es elegido por tus padres, en función primordial de si eres hombre o mujer.

¿Qué pasaría si hubiera sido varón?, ¿Qué nombre llevaría? Existen muchos nombres masculinos que me gustan, no tantos femeninos. Me gustaría Omar, Ulises, Uriel o Zeus.

Si cambiara mi nombre ¿cuál elegiría?

[Fragmento vacío, ignoro por cuánto tiempo]

Agyness. Sí, igual que el de la modelo, se escribe con estilo y se pronuncia todavía con más. Es un buen nombre para mí. ¿Qué dirían quienes me conocen si les dijera “ahora mi nombre es Agyness”?, Algunos ’cool, buena onda’, otros ’es lo más loco que pudiste haber hecho’ y el resto no diría nada sin embargo pensaría que fue la peor idea jamás planeada, seguro.

Pero ¿Agyness qué? Los apellidos deben combinar con el nombre, aunque los nombres completos tampoco deberían sonar tan “perfectamente” combinados como Flor Silvestre del Campo. ¿Qué tal: Agyness Fibonacci Gauss? Jeje, entonces correría el riesgo de detestar a las Matemáticas… Tal vez, si ese hubiera sido mi nombre desde el principio, pero no pasaría tal cosa si lo cambiara ahora, no podría detestar lo que representa lo más bello de este mundo, “el idioma de la naturaleza”, todo está lleno de exactitud matemática, ahí están la proporción áurea, los fractales y hasta la teoría del caos tiene principios matemáticos…

Alguien pasa junto a mi, algo dice, no le entiendo muy bien pero tiene que ver con oxígeno, sangre y que esos apellidos que seleccioné suenan muy pretenciosos. Tiene razón, después de todo todos estos doctores se llaman por sus apellidos, los del Dr. B son muy poco comunes y difíciles de pronunciar, la primera vez que me llamó a la oficina la recepcionista me lo comunicó diciendo “te llama el doctor Brocha?” ¡Je!, brocha… A mis gatos no pareció importarles mucho el nombre que les puse, todos se mostraron conformes, ¿Puente?, no a ninguno lo nombré Puente, pero he pensado que al siguiente que adopte lo bautizaré como Ío, ¿piernas?, ¿qué clase de nombre es ese?, ah! Que intente mover las piernas…

Abajo el telón.

Nota de la autora:
No me culpen por lo inconcluso y sin sentido de mi reflexión, continuaron leyendo aún después de mi advertencia sobre los influjos de la anestesia ;)

Nota 2 de la autora:
La imagen que ilustra este post fue hecha en
Typo Generador, una aplicación para crear typoPosters
Nota 3 de la autora:
Bienvenidos a la tercera temporada de este, su blog :D

miércoles, 5 de marzo de 2008

Hierba rara nunca muere… espero

Sábado 23 de febrero
En la madrugada me doy cuenta que
no confirmé mi cita con el Dr. B, bueno, ya lo visitaré el siguiente fin de semana, después de todo sólo es una revisión de rutina.

Jueves 28 de febrero
Casi se me pasa de nuevo, pero después de una corta charla Dr. B
agenda mi cita.
Horas después, al prepararme para salir de la oficina recuerdo que la última revisión de rutina semanal el doctor me dijo: “Vienes en 6 meses para verificar que todo siga bien, en tu caso es poco probable que el mal regrese, pero puede pasar”

Entonces
me dio miedo. ¿Qué pasó con migo?, pensé, me quedé solamente con lo que quería escuchar y el resto lo ignoré.

Soy mas pesimista que optimista, siempre pienso en lo peor que podría pasar y me preparo para eso, así
Murphy, aunque implacable, no puede tomarme tan de sorpresa. Y eso es lo que me daba miedo, que yo solamente estaba esperando recibir buenas noticias, sin embargo en ese momento la intuición femenina, el instinto felino o el sentido arácnido, no sé, algo me decía que las malas noticias me esperaban.

Sábado 1 de marzo
Llegué a la clínica, pasé a radiología, platiqué con el Dr. C, llevé el ultrasonido al consultorio de Dr. B y lo esperado antes no esperado: una vez más
al quirófano.

Recordar todo lo que pasé la vez anterior, la tardada e incómoda convalecencia, la posibilidad de que por ser la segunda operación exista una pequeña complicación y otras cosas que traía
traigo en la cabeza me deprimieron, andaba como en “piloto automático” lo que causó que lo bueno de ese día se viera opacado, bueno, sólo un poquito. Al llegar a casa hablé con Vincent quien me ayudó a levantarme el ánimo (a propósito le he dicho que redactaré un post sobre él si todo sale como me dijo).

A diferencia de la vez pasada (porque la gravedad de mi caso me lo impedía) ahora sí estoy participando activamente en todos los
preparativos preoperatorios, lo cual me llena de cierta ansiedad, sentimiento que no quiero que permee hacia los posts de este blog, razón por la que no habrá actualizaciones más o menos durante un mes… eso y porque sigo sin conexión a Internet desde mi casa :P

En fin, si han dado clic a todos los links se habrán dado cuenta que este post es un descarado anuncio para que visiten mi cuenta en Twitter, pues a pesar de que pronostico que habrá pocos twitts (estando todo el tiempo en casa no hay mucho que decir) es la única manera como sabrán si continúo con vida… pensándolo bien morir ya no es una de mis opciones, todavía me quedan
cosas por hacer.

Ahora sólo me queda confiar en los poderes sanadores de
Isis y por supuesto, en las estupendas habilidades Dr. B y su equipo de especialistas, ¡uy! esto me recuerda hacerles una invitación: Visiten ‘Isis y la Serpiente Emplumada”, una exposición temporal en el Museo Nacional de Antropología y compren el libro documental, Hércules participó en su elaboración.

Bien, hasta pronto.